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¿QUÉ ENTENDEMOS POR NEOLIBERALISMO?
El Neoliberalismo es el término más popular y abreviado que se emplea para designar al liberalismo neoclásico, la forma más moderna que existe de liberalismo y la cual le atribuye al estado una intervención limitada, tanto en asuntos jurídicos como económicos.
En el plano económico el neoliberalismo promueve el énfasis tecnocrático y macroeconómico y considera absolutamente contraproducente la excesiva intervención del estado, ya sea en cuestiones económicas como sociales. Es una corriente de pensamiento económico y político que entiende la libertad como valor absoluto fundamentalmente, de los mercados de capitales para decidir el sentido de la opinión pública; para comprar, vender o competir sin trabas burocráticas ni fronteras; para adquirir los máximos beneficios e invertirlos donde plazca. Lo que lleva a imponer los intereses y las necesidades de la mayoría de la sociedad y de la voluntad de los estados nacionales.
SUS ORIGENES
El liberalismo es la ideología de la libertad, entendiendo libertad como la ausencia de coerción. No por ello significa la ausencia de leyes. En efecto, si yo deseo algo que otros también quieren, ¿cómo impedir que nuestras libertades no entren en conflicto y conduzcan a la violencia? Para ello contamos con el estado de derecho, en el imperio de la ley que plantea las reglas del juego que estamos obligados a cumplir y por consiguiente somos libres.
Hablando en términos políticos, el liberalismo está a favor del gobierno que más libertades le garantice a cada individuo, y que menos restricciones le imponga a sus actividades.
El neoliberalismo se convirtió en la ideología económica dominante hace unos 25 o 30 años atrás. Hasta ese entonces gobernaba una política capitalista impulsada por el inglés Johon Mayanard Keynes en la cual el Estado debería tomar un papel activo en la economía del país, el Estado imponía sus reglas, supervisaba y regulaba el mercado para conducir la economía hacia sus prioridades. Proponia que los Estados podían requerir que parte de las ganancias de los inversionistas extranjeros se volvieran a invertir en el país; o imponer aranceles o productos extranjeros para proteger los nacionales; o podían intervenir en sus mercados nacionales para promover objetivos políticos.
Milton Friedman propone un modelo económico totalmente diferente, un modelo que forma los pilares de lo que hoy día llamamos neoliberalismo. En este caso, el Estado casi no intervendría en la economía nacional, es decir que la economía estaría en manos del capital privado. Los presidentes Richard Nixon y Ronald Reagan no tardaron mucho en aplicar las teorías económicas de Friedman. Con el objetivo de permitir a las corporaciones e inversionistas operar libremente para maximizar sus ganancias en cualquier parte del mundo, promovieron políticas de comercio libre, de regulación, privatización de empresas públicas, baja inflación, el movimiento libre de capital y presupuestos equilibrados, se gasta lo que se recauda en impuestos.
El neoliberalismo sigue siendo la ideológica dominante en los gobiernos de muchos países, tanto ricos como pobres; en las corporaciones transnacionales, y en organizaciones multilaterales como el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio.
EL NEOLIBERALISMO COMO IDEOLOGIA POLITICA
El postulado principal del Neoliberalismo es que la competencia pone en funcionamiento la energía latente en los individuos que conforman el todo social, y así la extrema movilidad que se genera, tras una etapa dolorosa de ajustes, provoca una sociedad de bienestar. Para que este postulado se lleve a cabo, el Estado no puede sobreproteger al pueblo: el populismo o la planificación central mantienen al pueblo en perpetua minoridad; al atrofiarle la iniciativa y la responsabilidad lo mantienen improductivo para la sociedad, débil y carente de valor a sus propios ojos.
El liberalismo económico defiende el mercado como instrumento productivo: para asignar los recursos escasos de la sociedad a sus usos o empleos alternativos a través de los precios libres respetando las prioridades de la gente.
Así como los precios libres de los productos finales son producto los criterios de valorización de la gente, el liberalismo económico defiende al mercado como instrumento distributivo del producto social porque es menos imperfecto que los instrumentos estatales.
También sus criterios de distribución reflejan las preferencias y prioridades de la sociedad: los precios de los bienes y servicios finales determinan los precios de los factores (entre ellos el trabajo) y estos a su vez determinan sus ingresos.
Igual que la nación tiene que salir al mercado del mundo, el pueblo debe salir también al mercado nacional pagando los servicios y el consumo en su valor real y sometiéndose todos al mercado de trabajo. Tampoco el Estado puede sobreprotegerse a sí mismo y entrar en el mercado como si fuera una corporación privada. El Estado es público; su función sería crear condiciones para que funcione el mercado y velar porque no se alteren. Su finalidad es velar por el bien común, no realizarlo. Ese bien lo realizan los ciudadanos a través de las organizaciones económicas en la concurrencia del mercado.
CONCLUSION
El neoliberalismo consiste en liberalizar, disminuyendo así el poder del Estado y dándole un mayor poder al mercado.
Las ventajas del neoliberalismo se concentran en: mayor importación y preparación, exportación, competencia laboral, presencia del país en la economía mundial, menos intervención del gobierno en la economía.
El estado sigue siendo intervencionista, más no conductor del proceso económico ya que interviene regulando el mercado, vía pactos sociales y recuperando su espacio estrictamente político.
Al preguntarnos acerca del predominio del paradigma neoliberal se considera que pudiera ser explicado por la amplia y total coincidencia de los ciudadanos en la necesidad del cambio social. La aceptación de acceder a la modernidad y la ausencia de alternativas que busquen cambios estructurales conduce a apoyar proyectos de reestructuración y de construcción democrática.
Una sociedad no puede centrase únicamente en el marco economico, la competitividad y eficacia productiva olvidandose de toda lógica humana en sentido de justicia, equidad social y pobreza.
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